Pepito y la clase de lenguaje

El papá de Pepito decide irse a vivir a los Estados Unidos con toda la familia y Pepito ingresa a una escuela.
La maestra pregunta a Pedrito:
A ver Pedrito, deme un ejemplo de la palabra "evidentemente".
Bueno maestra, mi papá, mi mamá, mis hermanos, y yo, fuimos a comer a un restaurant, evidentemente que mi mamá no cocinó ese día.
Muy bien Pedrito, a ver Juanito deme un ejemplo de la palabra "evidentemente".
Mi papá, mi mamá, mis hermanos, y yo, nos fuimos a la playa, evidentemente que la casa quedó sola.
Muy bien Juanito.
A ver Pepito, deme un ejemplo de la palabra "evidentemente".
Bueno maestra, yo estaba sentado en el corredor de mi casa, y vi pasar a mi abuelita con el diario New York Times Paper, y dije: Evidentemente va a cagar, porque no sabe leer inglés.

Jaimito y la clase de orientación vocacional

La maestra en el salón de clases le dice a sus alumnos:
A ver niños, díganme qué parte de mi cuerpo les gusta más, y yo les voy a adivinar qué es lo que van a ser cuando sean grandes.
A ver Juanito, ¿qué te gusta más de mi cuerpo?
Su pelo, maestra.
La maestra le responde, entonces tú vas a ser peluquero cuando seas grande.
A ver Luisito, a ti, ¿qué te gusta más de mi cuerpo?
Sus ojos, maestra.
¡Ahh!, entonces tú vas a ser oculista Luisito.
A ver Diego, ¿y a ti?
A mí me gustan sus dientes, maestra.
Muy bien, entonces tú serás dentista cuando seas grande Diego.
A ver Jaimito, ahora dime tú lo que más te gusta de mí.
Yo para qué le digo maestra, acabo de descubrir que quiero ser lechero.

La cosa más rapida del mundo

Tres amigos están discutiendo sobre la cosa más rápida del mundo:

El primero dice: Yo creo que la cosa más rápida del mundo es el rayo; cuando cae del cielo, baja tan rápido que ni los ves.

El segundo dice: Yo creo que la cosa más rápida es la luz, porque cuando llegas a tu casa y le aprietas el interruptor para encenderla, pulsas y al instante, sin darte cuenta esta encendida.

Y el tercero sentencia: Pues yo creo que hay otra cosa más rápida que el rayo y la luz.

Los otros dos preguntan: ¿Y cuál es?

-La diarrea. Una noche estaba en el campo y de pronto se me retorció el estómago; salí para mi casa como un rayo y cuando encendí la luz, ya me había cagado.

Pepito en la iglesia

Erase una vez que Pepito se puso a vender huevos dentro de una iglesia:
¡Huevos, huevos, a 10 pesos cada uno!
Y el padre muy molesto grita:
¡Saquen a ese niño de los huevos!
Y Pepito asustado le dice:
¡Padre, mejor de la orejita!

Tonto, Nadie y Ninguno

Habían tres amigos que se llamaban Tonto, Nadie y Ninguno.
Tonto va y le dice al policía:
Nadie se cayó al pozo y Ninguno lo está ayudando.
Entonces el policía le responde:
¿Usted es tonto?
Sí, ¡Mucho gusto!

La viejita y el timbre

Una viejita esta afuera de una casa queriendo tocar un timbre, pero ella no lo puede tocar porque no lo alcanza, de repente llega un señor y muy amablemente se ofrece:
Señora, buenos días, ¿En qué puedo ayudarle?
Por favoorr jooven, aayudeme a tocarr el timbree.
Señora, con mucho gusto, le respondió.
Ya señora, y ¿Ahora qué?
La viejita le responde:
¡A correr!

El niño quiere ir al circo

-Papáááá, papá,quiero ir al circo!
-No, hijo, quien quiera verte que venga a casa

El baño y el río

No es lo mismo, me río en el baño que me baño en el río.

Multiplicación divertida

A ver hijo, ¿Cuánto es 4 por 4?
¡Empate!
¿Y cuánto es 2 por 1?
Oferta.

Robin Hood encuentra un mendigo en el bosque

Una vez iba un pobre infeliz mendigo por el bosque, cuando de repente le sale un enmascarado y le dice:
Alto ahí, soy Robin Hood, yo le robo a los ricos para darle a los pobres.
Y el mendigo le contesta:
Uuuuy cuate, yo soy el más pobre de los pobres.
¿En serio?, le dice Robin Hood, entonces toma, y le empezó a dar bolsas y bolsas de oro y joyas.
Y entonces el mendigo feliz empezó a saltar de gusto y a gritar:
¡Soy rico! ¡Soy rico!, y en eso le salta el enmascarado y le dice:
¡Alto ahí, soy Robin Hood!

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