Un pecador debe escoger su tormento en el infierno

Un pecador va al infierno y un guía le indica los distintos tipos de tormento disponibles, de los cuales el pecador deberá escoger uno para toda la eternidad.

Contempla a otro pecador al que le arrancan las uñas y pregunta: Eso duele

¿verdad?, El pecador contesta: Una barbaridad; además, las uñas crecen y

vuelve el diablo para arrancármelas.

Pasa a otro lugar y ve otro pecador al que le arrancan la piel a tiras;

nuevamente pregunta: Eso debe ser horrible ¿verdad? Sí, contesta el

pecador...además, parece que cada vez la piel crece más rápido.

Finalmente, va a un lugar donde hay un hombre sentado plácidamente y

arrodillada una mujer practicándole sexo oral; el pecador recién llegado

sorprendido dice: Oiga ¿Éste está entre los tormentos disponibles? y el

hombre le contesta: Claro!!. Ante la respuesta, el pecador recién llegado

dice: Creo que ya he encontrado mi tormento...me quedo.

El hombre le dice: "Piénsalo bien que es para toda la eternidad" a lo que el pecador replica: "No importa; me parece una idea magnífica". Con expresión resignada, el hombre dice: "Está bien...levántate, muchacha, que ha llegado tu relevo".